Así avanza la construcción del nuevo Estadio Nacional, la nueva casa del fútbol salvadoreño
Volamos un drone para documentar los avances de este megaescenario deportivo, que apunta a estar listo a inicios de 2027
Ago 25, 2025- 08:43
La construcción del nuevo Estadio Nacional de El Salvador avanza a paso firme con la ambición de convertirse en uno de los recintos deportivos más modernos de Latinoamérica y en el más grande de Centroamérica. Este megaproyecto es resultado de la cooperación entre El Salvador y la República Popular China, y se espera que marque un hito en la infraestructura deportiva nacional y regional.
Ubicado en los terrenos de la antigua Escuela Militar Capitán General Gerardo Barrios, en el municipio de Antiguo Cuscatlán, el estadio contará con una capacidad inicial para 50,000 espectadores, con la posibilidad de ser ampliable a 60,000.
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El diseño arquitectónico del recinto, trabajado en conjunto por arquitectos salvadoreños y chinos, está inspirado en una gota de agua, como símbolo de la lluvia del Pacífico y la renovación del país. Además, la silueta también evoca las olas de las playas de La Libertad, integrando así un mensaje ecológico.
De acuerdo con los detalles brindados por las autoridades, también el estadio tendrá espacios designados para personas con discapacidad, así como zonas VIP, áreas para medios de comunicación y prensa, además de una moderna zona médica para atender emergencias.

Apoyo del Gobierno de China
La construcción de este estadio ocurre gracias a la donación de 100 millones de dólares por China al gobierno salvadoreño, como parte del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, oficializadas en 2018.
Es por eso que la obra está a cargo de la firma china Specific Delegation Group of China Aviation Planning and Design Institute (Group) Co., Ltd., que fue designada oficialmente el 1 de abril de 2022.
El anuncio formal del proyecto se realizó en diciembre de 2021, cuando se presentó públicamente el diseño del estadio en un video difundido por el Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES). Desde entonces, y tras varios meses de planificación, el proyecto comenzó a tomar forma en el terreno.
Cronograma de avances de la obra:
- Inicio de trabajos: Terracería y nivelación comenzaron en junio de 2022; la tala y desmonte del terreno se extendieron hasta 2024.
- Primera piedra: El acto simbólico se llevó a cabo el 30 de noviembre de 2023, por parte del presidente Nayib Bukele.
- Progreso reciente (2024‑2025): excavación de pilotes y preparación para estacionamientos con capacidad de alrededor de 2,000 vehículos, especialmente en el sector sur.
- Duración estimada: El gobierno estima entre 3 y 4 años para concluir la obra, proyectando finalización a inicios del 2027.
El nuevo estadio contará con una cancha principal de fútbol con dimensiones profesionales según FIFA; dos canchas de baloncesto, una cancha estándar y espacios para otros deportes.
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Será la nueva casa de la Selecta
El estadio también será la nueva casa de la selección nacional de fútbol, desplazando así al histórico Estadio Cuscatlán, que desde su inauguración en 1976 ha sido el principal escenario futbolístico del país.
Actualmente, debido a regulaciones de la FIFA, el Cuscatlán solo puede albergar a 34,000 espectadores, lo que limita su funcionalidad para competencias de alto nivel. Sin embargo, el nuevo estadio, estará totalmente adaptado a las normas internacionales, lo que abre las puertas a que El Salvador pueda ser sede de torneos regionales e internacionales en el futuro.

También se espera que el megaestadio reciba eventos artísticos internacionales.
Otro de los aspectos destacados es el enfoque ecológico del proyecto. Además de su forma inspirada en la naturaleza, se contempla el uso de materiales renovables y fuentes de energía limpia para reducir el impacto ambiental.
El nuevo Estadio Nacional se perfila como una de las obras más significativas en la historia moderna del país. Más que una estructura de concreto, representa la esperanza de un futuro con proyección internacional para el deporte salvadoreño y una nueva etapa en las relaciones diplomáticas entre China y El Salvador.