No gastes de más en estas Fiestas Agostinas: tips para disfrutar como turista local

Disfrutar de las fiestas agostinas no tiene por qué significar endeudarse, acá te compartimos algunas recomendaciones para goces al máximo sin afectar tu bolsillo al extremo.

Por Georgina Martínez Jul 31, 2025- 14:32

Las fiestas agostinas, también conocidas como las fiestas patronales de San Salvador en honor al Divino Salvador del Mundo, están entre las celebraciones más esperadas por los salvadoreños.

Cada año, del 1 al 6 de agosto, la capital se llena de música, color, comida típica, desfiles y alegría.

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Las vacaciones oficiales brindan una pausa ideal para compartir en familia, reencontrarse con amistades o salir a explorar. Toma en cuenta los siguientes consejos para disfrutarlas sin que tu bolsillo sufra las consecuencias:

  1. Planificar es la clave

Antes de lanzarse a la diversión, conviene hacer una lista de actividades a las que se quiere asistir. Muchas de las ferias y eventos en San Salvador son gratuitos o de bajo costo. Planear con anticipación permite evitar compras impulsivas y elegir los mejores días para salir.

  1. Presupuesto realista

Define cuánto estás dispuesto a gastar durante toda la semana de vacaciones. Asigna un monto para transporte, comida, actividades recreativas y posibles antojos. Llevar efectivo en lugar de tarjetas te ayudará a respetar ese límite y evitar cargos adicionales.

  1. Aprovechar los eventos gratuitos

Durante las fiestas agostinas, la Alcaldía de San Salvador y otras instituciones organizan desfiles, conciertos, actividades religiosas y culturales de acceso libre. Asistir a estas actividades es una forma excelente de disfrutar en familia sin tener que pagar una entrada.

Con el desfile del mañana a las fiestas patronales de San Salvador. Foto: EDH / Francisco Rubio
  1. Visitar el campo de la feria con criterio

El campo de la feria, ubicado tradicionalmente en el parqueo del estadio Cuscatlán o en otros espacios designados, es una parada obligatoria. Pero también es uno de los lugares donde más se puede gastar. Antes de entrar, define qué juegos o alimentos consumirás. Llevar una cantidad limitada de dinero contribuye a evitar los excesos.

  1. Siempre llevar refrigerios desde casa

La comida en los puestos ambulantes incrementa de precio ante la demanda, especialmente si vas en grupo o con niños. Una opción práctica es llevar agua, frutas, pan dulce o refrigerios desde casa. Esto no solo reduce los gastos, al mismo tiempo son una alternativa saludable.

  1. Usar el transporte público o compartir vehículo

En días de mucho tráfico y aglomeración, el transporte público puede ser una gran ventaja. Otra alternativa es coordinar salidas con amigos o familiares y compartir vehículo, lo que reduce el gasto en combustible y parqueo.

  1. Comprar recuerdos con propósito

Si planeas comprar artesanías o recuerditos de la feria, opta por artículos útiles o que tengan un valor sentimental. Apoyar a los emprendedores locales está bien, pero es importante evitar compras innecesarias que terminarán guardadas en un cajón.

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  1. Controlar los antojos

Los antojitos típicos como las riguas, elotes locos, churros españoles o minutas son irresistibles, pero comprar uno tras otro puede vaciar tu cartera. Elige con sabiduría lo que realmente deseas probar, y si vas acompañado, considera compartir para probar más de una cosa sin gastar tanto.

Elote Locos Sivarland
Los elotes locos no pueden faltar. Foto EDH / Jorge Reyes
  1. Pensar en otras alternativas

Aunque San Salvador es el corazón de las celebraciones, puedes disfrutar de pueblos cercanos con menor costo y menos aglomeración. Planificar una escapada a lugares como Panchimalco, Suchitoto o el Lago de Ilopango es una opción económica si se planifica con tiempo.

  1. No dejarse llevar por la presión social

No es necesario subir la mejor historia en redes sociales o ir a todos los eventos para disfrutar. Cada quien celebra a su manera. Lo importante es vivir estas fiestas con alegría, pero también con sensatez y empatía por la situación económica propia y de otros.

Recordar que lo más valioso no siempre tiene precio, es parte del espíritu de estas fiestas. Un paseo por el parque, una risa compartida con amigos al aire libre pueden ser más memorables que una noche costosa.

Planificar, priorizar y ser conscientes de nuestras decisiones de gasto hará que las vacaciones sean alegres sin dejar de lado la responsabilidad.