Productores preocupados por nueva plaga que amenaza al cultivo de cítricos en El Salvador

Citricultores de Santa María Ostuma expresaron su preocupación por la aparición de una nueva plaga que afecta sus plantaciones. El ministerio de Agricultura y Ganadería decretó alerta fitosanitaria.

Las bacterias que producen el HLB son transmitidas por la Diaphorina citri, un insecto parecido a una chinche. Foto EDH / Cortesía Departamento de Agricultura de Florida

Por César Jiménez Feb 19, 2020- 21:00

Los productores de cítricos de Santa María Ostuma, en el departamento de La Paz, han expresado su preocupación ante los síntomas de una nueva plaga que está afectando sus plantaciones y dañando los frutos.

Se trata del Huanglongbing, también conocida como Dragón Amarillo o HLB, una plaga de origen asiático que según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se presenta en las hojas con puntos cloróticos (no son verdes totalmente), moteado, con zonas amarillas rodeadas de verde normal, reduce su tamaño y provoca la caída de estas.

En los frutos se manifiesta con maduración irregular, el amarillamiento del ápice y con formas asimétricas; y en las semillas se observa el color café oscuro y son más pequeñas y con formas irregulares.

El Diario de Hoy visitó hace una semana algunas plantaciones de ese municipio luego de denuncias de los productores que afirmaron no tener suficiente información sobre la plaga ni mucho menos apoyo de las autoridades gubernamentales para combatirla.

Danilo Menjivar camina junto a Milton Navarrete, en uno de los limonares infectados en Santa María Ostuma. Fotos EDH / Lissette Monterrosa

El periódico solicitó al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) información sobre la plaga, pero no obtuvo respuesta. Fue hasta ayer que la institución convocó a conferencia para decretar alerta fitosanitaria.

Durante la visita de campo, Danilo Mejía, vicepresidente de la Asociación de Agricultores y Fruticultores Ostumeños (Asafruto) y productor de mandarinas, destacó que en Santa María Ostuma hay más de 300 manzanas de plantaciones de cítricos compuestas por naranjas, limón y mandarinas.

Estimó que solo en ese municipio hay más de 120 productores de cítricos y alrededor de 36 de ellos (el 30%) le han informado de la presencia del HLB.

Uno de ellos es Milton Navarrete, productor de limones del cantón San José Carrizal, quien indicó que ya ha visto disminución en su producción de limones por esta plaga.

Él posee 10 manzanas para el cultivo de cítricos y “todas están infectadas”. En tres manzanas de limonares tiene aproximadamente 700 árboles, de los cuales estimó que el 90 % está infectado.

Su producción de limones ha caído considerablemente. De enero a la fecha cortó apenas unos 20,000 limones mientras que en el último trimestre de 2019 había cortado 100,000.

El año pasado sacaba 20,000 limones semanales de todos sus terrenos, pero en estas fechas solo ha cosechado 2,000 .

Cada árbol antes le daba 1,500 limones por año, pero cuando le afectó la plaga solo cortaba 500. “Ha pegado un bajón bárbaro”, dijo.

Mejía sostiene que estos frutos representan gran parte de la economía del municipio al igual que la piña, y seguido del café.

Explicó que hace dos años llegó al municipio el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) a capacitarlos sobre esta plaga, pero ha sido hasta hoy que ha comenzado a afectar su producción.

Según el MAG, la plaga también ha afectado a productores de cítricos en la zona occidental, central y paracentral así como a los de la zona norte de San Miguel y Morazán.

La institución estima que son unos 4,000 productores los afectados.

A la derecha hay una mandarina sin la infección mientras que a la izquierda está el fruto de un árbol infectado con HLB

Indicios de la nueva plaga

“Si no es Huanglongbing, ¿qué es? Quisiéramos preguntarle al ministro, sino es el HLB el que nos afecta, ¿qué es?”, expresó Mejía días antes de que Agricultura confirmara la presencia de esta plaga.

Según el productor, supieron de ella hace dos años, cuando las autoridades les dieron capacitaciones y les mostraron sus síntomas.
Pero pese a tener la sospecha de que fuera esta plaga, afirmó que esperaban que fueran los técnicos quienes les indicaran qué hacer.

Detalló que se han dirigido a OIRSA a pedir audiencia con el director de la institución y llevaron muestras para que las analizaran, pero hasta la fecha no han recibido algún diagnóstico.

“No somos técnicos o científicos para diagnosticar esta enfermedad y por eso pedimos al MAG que nos ayuden a identificar el problema y con qué combatirlo. Vemos la amenaza, las consecuencias, pero no tenemos la solución ahorita”, manifestó.

Ayer por la tarde el ministro del MAG, Pablo Ánliker, dijo que ya tienen un plan de control y erradicación de la plaga.

Dijo que a partir de hoy comenzarán a realizar las visitas de campo para determinar el impacto que puede tener la plaga.

La plaga afecta la maduración de los cítricos, las semillas se tornan de color café y la piel presenta zonas amarillas rodeadas de verde.

Producción

Según datos del MAG, el país produce 98,000 toneladas de cítricos al año que se cultivan a través de 6,000 manzanas en producción agrícola y otras 4,000 manzanas caseras.

Según el director general de Sanidad Vegetal del MAG, Mariano Lizano, el sector agropecuario aporta un 8% al Producto Interno Bruto (PIB) nacional, del cual menos del 1% (0.4% aproximadamente) es representado por el sector de los cítricos.

El “Dragón amarillo” atacó al mundo

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Huanglongbing o HLB, comúnmente conocida como Dragón amarillo en español y Citrus Greening en inglés, es una enfermedad que afecta a las plantaciones cítricas como los naranjos, limonares, árboles de mandarina.

La bacteria que produce esta enfermedad tiene tres variantes: la asiática (Candidatus Liberibacter asiaticus) es tolerante al calor y la americana (Candidatus Liberibacter americanus) no es tolerante a las altas temperatura, ambas son transmitidas por la Diaphorina citri, mientras que la africana (Candidatus Liberibacter africanus) es sensible al calor y la transporta la Trioza erytreae.

Según el Ministerio de Agricultura y Ganadería de El Salvador, esta enfermedad es originaria del sur de China y se registró por primera vez en 1919 y desde entonces se esparció por casi todo ese continente y la península arábiga.

La FAO detalla que la variante africana fue reportada en 1928 en Sudáfrica, luego se desplazó a Etiopía, Arabia Saudita y Yemen. En 2004 se registró esta enfermedad en Sao Paulo, Brasil, con sus derivadas asiática y americana.

Para 2005 se siguió esparciendo el Candidatus Liberibacter asiaticus en Florida, EE.UU. Para 2006 se presentó en Cuba y en 2008 en el estado de Paraná, Brasil, República Dominicana y Luisiana, EE.UU.

Del 2009 al 2011 en Honduras, Belice, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica y Jamaica; Georgia y Carolina del Sur en EE.UU. también se contaminaron; y en México fue en Yucatán, Jalisco, Nayarit, Quintana Roo, Campeche, Colima y Sinaloa.

En 2019 la Secretaría de agricultura y desarrollo rural de México declaró que a la lista se sumaron Barbados, Colombia, Dominica, Guadalupe, Jamaica, Martinica, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, Trinidad y Tobago, Argentina, Paraguay y Venezuela.

La FAO indica que los síntomas del HLB se manifiestan en las hojas verdes ya que se presentan manchas amarillas, les reduce el tamaño y provoca su caída; en los frutos hay maduración irregular y su forma es asimétrica; y las semillas son color café oscuro, más pequeñas y con formas irregulares.

La coloración de los cítricos es irregular. En Santa María Ostuma muchas de las mandarinas están en estas condiciones.