Cinco poderosos beneficios del jengibre que transformarán tu salud

El jengibre es un aliado natural que ofrece propiedades antiinflamatorias, digestivas y antioxidantes ideales para personas conscientes de su bienestar.

Por L. Ayala Jun 08, 2025- 09:25

El jengibre (Zingiber officinale) es una raíz ancestral empleada en la herboristería y medicina tradicional. Su popularidad ha crecido gracias a estudios científicos que avalan sus múltiples beneficios para la salud. Con compuestos como gingerol, shogaol y zingerona, el jengibre combate inflamaciones, regula el sistema digestivo, refuerza el sistema inmune y cuida la piel y el corazón. Es vital conocer sus aplicaciones para aprovecharlo de forma segura y efectiva.

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Alivio de inflamación y dolor

La salud ósea
El jengibre es un antiinflamatorio natural que ayuda a reducir dolores musculares post ejercicio. Foto: Shutterstock

El gingerol y shogaol son potentes antiinflamatorios naturales. Estas sustancias reducen inflamaciones crónicas, como las de la artritis, y alivian dolores articulares y musculares. Un estudio reveló que consumir 2 g diarios de jengibre disminuía significativamente el dolor muscular tras ejercicio. Esto lo convierte en una opción natural para quienes prefieren aliviar el malestar sin medicamentos convencionales.

Mejora digestiva y alivio de náuseas

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El jengibre puede aliviar y ayudar a tu digestión. Foto: Shutterstock

El jengibre estimula el flujo de saliva y la secreción de jugos gástricos, aliviando gases, náuseas y mareos. Además, la Organización Cochrane avala su uso contra náuseas en el embarazo, aunque advierte que las pruebas son limitadas. También alivia digestiones pesadas, reflujo y malestar postcomida debido a su efecto estimulante sobre las enzimas digestivas.

Protección cardiovascular y regulación de glucosa

Cuidar tu salud cardiaca es esencial
El consumo de jengibre en tu dieta es de beneficio para tu salud cardiovascular. Foto: Shutterstock

El jengibre ayuda a disminuir la presión arterial, el colesterol LDL y el riesgo de coágulos. Estudios recientes mostraron que 1 600 mg diarios durante tres meses reducen significativamente glucosa en ayuno e insulina en personas con diabetes tipo 2. Su capacidad antioxidante protege las células del corazón y vasos sanguíneos del daño por radicales libres.

Refuerzo del sistema inmunológico y respiratorio

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El jengibre beneficia a tu sistema inmunológico y mejora tus defensas. Foto: EDH / Archivo

El jengibre muestra actividad antimicrobiana contra bacterias como “E. coli” y “Staphylococcus aureus”, y posee efectos antivirales. Favorece la eliminación de mucosidad, aliviando congestión, tos, resfriados, asma leve y bronquitis. Su consumo diario fortalece las defensas y reduce la incidencia de enfermedades respiratorias comunes.

Antioxidante, salud de piel y apoyo en dismenorrea

Arrugas en la piel
El consumo del jengibre contribuye a reducir arrugas en la piel. Foto: Shutterstock

El jengibre es rico en antioxidantes protectores de colágeno y tejidos, retrasando el envejecimiento cutáneo y fortaleciendo articulaciones. Refuerza la absorción de colágeno y protege los fibroblastos, contribuyendo a reducir arrugas y flacidez. Además, su efecto analgésico ayuda a reducir los dolores menstruales.

¿Cómo consumirlo?

Aunque el jengibre es seguro en dosis moderadas (1–3 g/día), puede interactuar con anticoagulantes y medicamentos para la diabetes, aumentando riesgo de hemorragias o hipoglucemias. Personas con gastritis, cálculos biliares, hipoglucemia o bajo tratamiento médico deben consultar a un profesional antes de incorporarlo regularmente.

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A continuación, cinco maneras prácticas y beneficiosas de integrar el jengibre en la rutina:

Jengibre
Jengibre: contiene magnesio y zinc que ayudan al metabolismo, a fortalecer defensas, disminuir infecciones en la garganta y a aliviar la tos. Foto: EDH / Menly Cortez

Té de jengibre: Hirviendo 5 a 10 minutos rodajas de jengibre fresco en agua. Se puede añadir limón o miel. Ideal para digestión, náuseas, resfriados y potenciar la inmunidad.

Agua de jengibre matutina: Infusión con 2 cucharadas soperas de jengibre rallado en agua tibia, opcionalmente con miel o limón. Ayuda a antioxidar, saciar y estimular el sistema digestivo desde temprano.

Jugo o batidos: Mezcla de jengibre fresco con zumos (zanahoria, piña, naranja). Excelente para energizar, estimular el metabolismo y aportar antioxidantes.

Jengibre rallado en comidas: Añadir a ensaladas, sopas, guisos o aderezos. Ideal para potenciar la digestión y sabor. Su uso como condimento es tradicional en la gastronomía asiática.

Dulces caseros de jengibre: Cocinar jengibre con miel para obtener snacks energéticos. Útiles en casos de resfriado, tos o para tranquilizar la garganta.

Este artículo fue elaborado con asistencia de IA

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